La Liga
Paulo Henrique Ganso fichó el pasado verano con el Sevilla en lo que parecía la primera y quizá única oportunidad para el talentoso centrocampista brasileño de triunfar en el fútbol europeo. Sin embargo, la realidad para el jugador ha sido muy distinta desde su aterrizaje en el Ramón Sánchez Pizjuán, ya que su irregularidad sobre el campo ha provocado que Jorge Sampaoli no cuente con él, hasta tal punto de buscarle un destino en el recientemente cerrado mercado invernal.
En los últimos años esta es una política que está siguiendo el conjunto nervionense: si un futbolista no cuaja, se le busca un nuevo destino de manera rápida para tratar de recuperar lo invertido. Así ocurrió con Aspas o Immobile. Aunque en ambos casos hubo pérdidas, fueron menores que en situaciones pasadas como Lautaro Acosta o Romaric.
Ganso que costó 10 millones de euros el pasado verano, tuvo varias novias en aquel entonces, y el Sevilla espera que alguno de esos clubes continúe interesado en el jugador. De lo contrario, el equipo hispalense deberá encontrar un nuevo equipo a un jugador de los que va camino de convertirse en uno de los pocos errores en tema de fichajes que ha cometido el director deportivo Monchi.
