La Liga
Leo Messi tiene contrato con el FC Barcelona hasta el 30 de junio de 2018 y todavía no ha renovado. Un hecho que hasta hace algunas semanas era anecdótico en la Ciudad Condal, -no hay prisa, ya llegarán a un acuerdo, decían algunos-, sin embargo, el caso es que el argentino continúa sin ampliar su vinculación con el club por lo que, a partir del próximo 1 de enero será libre de negociar con cualquier entidad su salida gratis en verano. ¿Está preparado el Barça para ello?
Entrenadores al margen, ¿resistiría la familia culé un equipo sin el legendario ‘10’ argentino? ¿Seguiría ganando títulos el Barcelona pese a la marcha de Messi? ¿Existe un plan B por si finalmente el canterano azulgrana decide hacer las maletas e irse? Y lo más importante: ¿Hay algún relevo en camino o lo sustentaría el propio modelo de juego? ¿O habría que buscar fuera?
La verdad, son demasiadas preguntas que ni yo mismo soy capaz de responder. Cualquier equipo del mundo y de la historia sufriría hasta límites inimaginables la ausencia del crack albiceleste, pese a tener un presunto e hipotético plan de emergencia. Lo que sí sé es que actualmente no sube ni un solo jugador del fútbol base que haga las cosas que hacía Messi cuando jugaba en el filial o en el juvenil, a la vez que también creo que el juego actual del Barça no sustentaría la condición de equipo campeón. De hecho, basta con ver al bloque de Luis Enrique cuando no está el rosarino: los problemas se multiplican.
Por lo que, de irse el ‘10’, al Barcelona sólo le quedarían dos caminos por coger: el primero, darle las riendas del equipo a Neymar, -quien debería dar un paso adelante, especialmente en lo que a goles se refiere-, y ayudarle a ser eso que tanto se le ha dicho de “relevo natural de Messi”; o el segundo, el de tirar la casa por la ventana y hacerse con algún crack de talla mundial que pueda acercarse un poco, -sólo un poco-, a lo que hace el argentino. Dybala, quizás. No sé, y es que lo único que sé es que, sin Leo, el Barça no sería el mismo.
