La Liga
Sergio Ramos se despide de la Champions como uno de los grandes señalados por la debacle del Real Madrid. Pese a no haber jugado, nadie olvida que en la ida ante el Ajax decidió forzar la suspensión porque la eliminatoria ya estaba ‘resuelta’. Semanas después, el fútbol le ha dado una lección que jamás olvidará: por muy bueno que fuera el resultado cosechado en Amsterdam, el cruce ante el cuadro ‘ajaccied’ no estaba terminado. Y encima, por sanción de la UEFA, se perderá el primer partido europeo del curso que viene.
Una situación que, más allá de ser más o menos cómica, deja en muy mal lugar al capitán blanco. Al margen de su rendimiento, -que tampoco está siendo para tirar cohetes-, Ramos ha visto desde la grada como los compañeros que hoy jugaban sin él por una decisión absurda caían goleados ante el Ajax. Y ya de paso, ha visto como el Madrid necesita la llegada de otro central como el comer.
