La Liga
André Almeida ha pasado en cuestión de semanas de ser pieza fija a desaparecer de las alineaciones del Valencia CF. El futbolista portugués ha perdido por completo la confianza de Carlos Corberán, justo en el momento más delicado de la temporada.
El equipo valencianista ha reaccionado con dos victorias en los últimos cuatro encuentros de LaLiga, resultados que han permitido salir de los puestos de descenso. Esa mejoría ha consolidado una rotación que deja al luso en segundo plano.
La paradoja es evidente: mientras el colectivo encuentra estabilidad, el protagonismo individual de Almeida se diluye. Y en un contexto de permanencia, el técnico prioriza perfiles que encajen mejor en su plan inmediato.
André Almeida pierde peso en el esquema de Carlos Corberán
El dato es contundente. André Almeida solo ha disputado 18 minutos en uno de los últimos cinco partidos de LaLiga, concretamente ante el Real Betis. En los demás encuentros ha permanecido en el banquillo. Frente a Getafe CF, RCD Espanyol, Real Madrid y Levante UD no tuvo participación alguna. Una señal clara de que Carlos Corberán ha tomado una decisión estructural.
En ataque, el técnico ha apostado por Luis Rioja, Largie Ramazani, Lucas Beltrán, Umar Sadiq o Hugo Duro. En el centro del campo, prefiere a Pepelu, Filip Ugrinic o Guido Rodríguez. Son futbolistas con mayor despliegue físico o con un perfil más directo, cualidades que el entrenador considera prioritarias en la lucha por la permanencia del Valencia CF.
El nuevo Valencia CF y el impacto en LaLiga
La reacción del equipo en LaLiga ha sido evidente. El bloque ha ganado en intensidad, presión y verticalidad, aspectos que han permitido sumar puntos clave. En ese nuevo dibujo, André Almeida no encuentra espacio. Su perfil más asociativo y creativo ha quedado relegado ante la urgencia competitiva.
El portugués renovó recientemente hasta 2029 tras meses de negociaciones en los que el club mejoró sus condiciones económicas. En aquel momento, se le consideraba un activo estratégico. El Valencia CF llegó a exigir más de 10 millones de euros por su posible traspaso en anteriores ventanas. Fue fichado en 2022 por unos ocho millones y siempre se vio como una inversión con margen de beneficio.

Un futuro abierto pese a la renovación
La situación actual obliga a replantear escenarios. Si Carlos Corberán mantiene su apuesta por otros perfiles, el futuro de André Almeida podría reabrirse el próximo verano. El club de Mestalla necesita estabilidad deportiva, pero también equilibrio financiero. Si llega una oferta interesante, no sería descartable analizarla.
Para el jugador, el momento es complejo. Pasar de titular indiscutible a suplente habitual afecta a la confianza y a su proyección. En el vestuario reconocen que trabaja con profesionalidad, aunque el contexto competitivo no le favorece. La prioridad colectiva es la permanencia en LaLiga.
Fuera de los planes de Corberán
Corberán ha encontrado una fórmula que funciona y no parece dispuesto a modificarla. La lucha por la salvación no deja margen para experimentos. El técnico de Cheste ha dejado claro con sus decisiones que apuesta por jugadores con mayor recorrido físico y capacidad de presión.
Mientras el Valencia CF suma puntos, Almeida observa desde el banquillo. Y en el fútbol actual, el rendimiento inmediato suele imponerse a la trayectoria. Quedan jornadas por delante, pero el margen se reduce. Si no hay un giro inesperado, André Almeida cerrará la temporada con un papel secundario en el Valencia CF.
