La Liga
El Celta de Vigo ha hecho una importante reestructuración de plantilla esta temporada y ha logrado repescar a tres jugadores de increible nivel como Rafinha Alcántara, Santi Mina y Denis Suárez para que ayuden al equipo a conseguir los objetivos de la temporada, pero lamentablemente no está siendo un buen inicio de temporada para los vigueses y la continuidad de Fran Escribá al frente del equipo está empezando a debatirse.
El entrenador valenciano no está encontrando la tecla para hacer funcionar a su plantilla y la realidad es que el equipo anda en la decimoséptima posición de la tabla de clasificaciones de la Liga española, muy por debajo de lo que la directiva tenía pensado. Por este motivo el presidente, Carlos Mouriño está pensando detenidamente la situación de su entrenador al que podrían quedarle tan sólo unas horas en el banquillo de Balaídos. Eso sí, ayuda que el presidente vigués no esté en España en estos momentos, una circunstacia que puede darle más margen a Escribá para tratar de convencer a la cúpula del cuadro gallego.
En Vigo el director general, Antonio Chaves, y el deportivo, Felipe Miñambres, también valoran y estudian la delicada situación, aunque será el presidente Carlos Mouriño quien tome la decisión final sobre el futuro del entrenador. De llegar al partido del próximo domingo ante el Athletic siendo todavía entrenador del Celta, el técnico no sólo debería vencer, también conseguir que el equipo convenza futbolísticamente para que el club no le destituya.
