UEFA Champions League
Florentino Pérez ha llegado a un punto límite. Tras un año y medio de resultados irregulares, sensaciones pobres y una evidente pérdida de identidad competitiva, el presidente del Real Madrid considera que ha llegado el momento de actuar con firmeza.
En el club blanco se transmite calma de puertas hacia fuera, pero internamente existe una preocupación real. El rendimiento colectivo está muy por debajo del potencial de la plantilla y eso, en un entorno como el del Real Madrid, no se puede prolongar indefinidamente.
Florentino Pérez señala a los jugadores
Florentino Pérez siente que parte del vestuario se ha acomodado. Hay futbolistas que, pese a su talento, no están ofreciendo el nivel de exigencia que se espera en LaLiga ni en los grandes escenarios europeos.
Por ese motivo, la entidad ya trabaja con una primera lista interna. En ella aparecen jugadores importantes cuyo futuro dependerá estrictamente de lo que hagan de aquí a final de temporada. Entre los nombres que están bajo lupa figuran pesos pesados como Valverde, Camavinga, Bellingham, Rodrygo, Brahim o Vinicius. El mensaje es claro: el crédito no es eterno.
Un segundo escalón con menos margen
Junto a estos futbolistas, el Real Madrid también analiza otro grupo distinto. Son jugadores que no se consideran estructurales y cuya salida no supondría un terremoto institucional. En este bloque aparecen perfiles como Alaba, Rüdiger, Fran García o Ceballos. Su continuidad está mucho más condicionada al rendimiento inmediato y a la planificación futura.
La exigencia vuelve al centro del proyecto
Desde la cúpula se entiende que, con los mimbres actuales, el equipo debería competir mucho mejor. Por eso, Florentino Pérez no acepta como excusa la falta de fichajes recientes. El presidente considera que el problema no es únicamente de calidad, sino de actitud. Y ahí no habrá contemplaciones si no se percibe un cambio radical en los próximos meses.

Álvaro Arbeloa, clave en la evaluación
La figura de Álvaro Arbeloa es fundamental en este proceso. El técnico está trasladando informes constantes sobre el comportamiento competitivo del grupo, tanto en partidos como en entrenamientos.
Su criterio será decisivo para determinar quién está comprometido con el proyecto y quién no está respondiendo al nivel que exige el Real Madrid.
El miedo a la grada
Otro factor que inquieta al club es el clima con la afición. El madridismo ha demostrado históricamente que puede perdonar errores, pero jamás la falta de entrega. Si no hay reacción inmediata, algunos jugadores volverán a escuchar pitos importantes en el Bernabéu. Y esa presión suele marcar un antes y un después en muchas trayectorias.
Un verano que marcará época
Aunque todavía hay opciones en LaLiga y en la Champions, Florentino Pérez ya piensa en el futuro. El próximo verano se antoja decisivo para redefinir el proyecto deportivo. Si los futbolistas no responden ahora, dejarán de ser intocables. En el Real Madrid, el escudo siempre está por encima de los nombres, y Florentino Pérez está dispuesto a recordarlo.
