UEFA Champions League
Vinicius vuelve a situarse en el centro del debate del Real Madrid. Los pitos recibidos tras ser sustituido ante el Real Betis y los rumores de una oferta cercana a los 160 millones procedente del Chelsea han reabierto un escenario que parecía dormido.
El extremo brasileño tiene contrato hasta junio de 2027, pero el próximo verano aparece como una fecha clave. Si no hay renovación, el club entiende que sería la última oportunidad real de ingresar una gran cantidad por su salida.
Desde el entorno del futbolista trasladan calma, aunque también firmeza. Vinicius no tiene intención de firmar ahora mismo una ampliación de contrato y prefiere esperar acontecimientos que considera determinantes para su futuro inmediato.
Vinicius y la incógnita del banquillo blanco
La situación contractual de Vinicius está directamente relacionada con la figura de Xabi Alonso. Así lo deslizan voces autorizadas desde Brasil, que apuntan a una relación profesional aún por consolidar.
Según estas informaciones, el jugador no quiere comprometerse a largo plazo mientras exista incertidumbre sobre la continuidad del técnico. La Supercopa de España se presenta como un punto de inflexión que puede marcar el rumbo del proyecto.
Si el equipo no responde y el futuro de Xabi Alonso entra en discusión, el escenario cambiaría por completo. En ese contexto, Vinicius entiende que tomar decisiones ahora sería precipitado.

El riesgo de repetir un adiós sin traspaso
En los despachos de Valdebebas el mensaje es claro. El Real Madrid no quiere revivir una salida traumática sin compensación económica, como ocurrió en su día con Mbappé en París. Cuanto más tiempo pase sin renovación, mayor será el ruido alrededor del brasileño. Con apenas 18 meses de contrato por delante, el margen de maniobra se reduce de forma peligrosa.
Por eso, desde la dirección deportiva se contempla seriamente una venta si el bloqueo persiste. El club considera que perder a Vinicius gratis sería un error estratégico difícil de justificar.
Florentino Pérez mide tiempos y escenarios
El presidente Florentino Pérez sigue el caso con atención absoluta. Siempre ha defendido públicamente al futbolista, incluso en los momentos de mayor crítica desde la grada. Sin embargo, también es consciente de que las decisiones emocionales no tienen cabida en una planificación de alto nivel. Si Vinicius no se mueve, el club se moverá por él.
El plan pasa por esperar a que se aclare la situación del banquillo y, a partir de ahí, sentarse a negociar con todas las cartas sobre la mesa. Renovación o venta, sin términos intermedios.
Un final abierto con muchas variables
El propio Vinicius sabe que su futuro depende de varios factores que se resolverán en cuestión de semanas. La confianza en el entrenador, el rumbo deportivo y la estabilidad del proyecto serán claves.
Florentino Pérez tiene un buen problema sobre su mesa ya que Vinicius y Xabi Alonso no parecen tener buena relación y ya son incontables las veces que el brasileño se ha enfadado con el técnico vasco tras ser sustituido.
