El Atlético de Madrid tiene, sobretodo esta temporada, una plantilla de dimensiones y calidad considerables. Tiene a dos jugadores de garantías en todas las posiciones excepto en una, el lateral izquierdo. Filipe Luis es el dueño absoluto de esa demarcación y no tiene un recambio natural. La salida de Theo Hernández, cedido al Alavés, deja al equipo huérfano de un suplente para el carril izquierdo, aunque Lucas o Vrsaljko pueden actuar en esa posición aunque no sea la habitual.
Hasta el momento, Simeone no se ha atrevido a hacer ninguna variación en esa demarcación, donde Filipe Luis se siente como pez en el agua, y es el único jugador de campo de la plantilla que aún no ha rotado. Incansable en sus subidas por la banda, solamente en Champions ha recorrido ya 33.345 metros, 11.115 de media por partido. Además, ha completado los dos últimos encuentros de la selección brasileña debido a la ausencia de Marcelo.
Ninguno de los otros tres equipos españoles que disputan la Champions tienen a un jugador de campo que lo haya jugado todo. Filipe acumula ya 990 minutos y todo apunta que este domingo, ante el Sevilla, será el primer jugador rojiblanco en superar los 1.000 minutos de juego.