La Liga
“Estábamos cenando y Florentino me pasó una servilleta en la que ponía en francés: '¿Quieres venir a jugar al Madrid?'. Yo le respondí: ‘Yes’. Fue uno de los días más felices de mi vida". Esta anécdota revelada en su día por Zinedine Zidane en Vogue define la plenitud de Florentino Pérez como presidente del Real Madrid.
Pérez tenía el don de cautivar a grandes estrellas y lograr que éstas ficharan por el Madrid. Por muy complicado que fuera el objetivo, nada y nadie impedía al presidente cumplir sus grandes objetivos en el mercado.
Pero en los últimos años, el mandato de Pérez ha sido muy diferente. El presidente del Real Madrid no se ha implicado directamente en grandes fichajes. Como cabeza visible del club, no ha seducido personalmente a las estrellas de otros equipos, algo que los mejores futbolistas del mundo siempre agradecen y valoran al decidir su futuro.
Por el contrario, Pérez se ha mantenido habitualmente en segundo plano. Ha delegado en ojeadores, intermediarios y un director general sin los conocimientos futbolísticos que debe tener el responsable de un proyecto deportivo.
En su dilatada trayectoria en el Madrid, Florentino ha acertado y se ha equivocado. Pero en líneas generales, las mejores decisiones del presidente han sido aquellas en las que ha actuado por iniciativa propia y con una fuerte convicción personal. Ahora, debe retomar el modelo presidencialista, ejercer su liderazgo y recuperar los fichajes ‘de servilleta’. El Madrid lo necesita.
