La Liga
Kylian Mbappé se ha convertido en el gran protagonista de la semana después de que la selección francesa cayese en octavos de final de la Eurocopa a manos de Suiza, en un encuentro en el que el futbolista del París Saint-Germain falló el penalti decisivo que significo el adiós del conjunto que dirige Didier Deschamps, lo que ha generado una oleada de críticas hacia el futbolista de 22 años, así como serías dudas sobre si está capacitado para liberar a un grande europeo.
Sin embargo, a pesar de esta corriente negativa, el Real Madrid sigue teniendo a Mbappé como objetivo prioritario para la próxima temporada, teniendo un plan establecido que ya usó en su momento con los belgas Eden Hazard y Thibaut Courtois, aprovechando que ambos entraban en el último año de sus respectivos contratos para lanzar una oferta, algo que también se buscaría con un París Saint-Germain que sin embargo sigue convencido de poder renovar el contrato del atacante francés a pesar de que este ya ha rechazado más de una oferta de este tipo.
2022, una baza más arriesgada
Al mismo tiempo el equipo que dice Mauricio Pochettino sigue pidiendo 200 millones de euros para dejar marchar a Mbappé, siendo esta una cifra que el Real Madrid no estaría dispuesto a pagar este verano con un futbolista que entra en el último año de contrato, pudiendo meter a jugadores como Raphael Varane para abaratar el coste, o bien esperar a 2022 dónde Mbappé acabaría contrato, pudiendo negociar a partir del 1 de enero su llegada a coste cero, aunque esta jugada mucho más arriesgada por la posible renovación con el París Saint-Germain coloca al Real Madrid en un serio dilema de cara a este mercado de fichajes.
