La Liga
El Atlético de Madrid se muestra activo en este mercado de verano. El club rojiblanco ya ha fichado a Sime Vrsaljko (Sassuolo), Nico Gaitán (Benfica) y Diogo Jota (Paços Ferreira). Sin embargo, el Atlético todavía no se ha reforzado en dos posiciones cruciales para mejorar como equipo.
El conjunto de Diego Simeone, con una consistencia casi ilimitada, necesita a un mediocentro organizador y a un delantero centro nato para dar el salto cualitativo que tanto añoraba el entrenador argentino tras la pasada final de la Liga de Campeones.
En el centro del campo, Koke, Saúl y Gabi forman un núcleo extraordinariamente compacto, pero el equipo rojiblanco echa en falta cierta creatividad cuando las circunstancias le exigen más elaboración en el juego ante rivales de primer nivel. Tiago, una vez superada su grave lesión, puede cumplir este rol, pero descargar tal responsabilidad en un jugador de 35 años se antoja excesivo con un calendario competitivo tan exigente. Al margen de los nombres, el Atlético necesita a un mediocentro organizador que aporte cierta jerarquía al equipo cuando éste deba tomar la iniciativa.
En la delantera, Antoine Griezmann supone una garantía, pero sus virtudes brillan más con espacios que ante defensas cerradas. Por este motivo, el equipo de Simeone necesita a un jugador de área, a un delantero centro nato que complemente las cualidades del delantero francés.
El técnico argentino es consciente de esta segunda necesidad, pero no parece preocupado por la primera. Tal vez porque la creación no es prioritaria en su forma de entender el fútbol. Diego Ribas y Tiago han sido jugadores que han organizado al Atlético de Madrid en los últimos años. Su actual centro del campo es sobresaliente en presión, despliegue físico y recorrido, pero necesita algo más de criterio en la posesión para no ser inferior a los mejores en esta parcela.
