El FC Barcelona decidió durante el mercado de fichajes de invierno incorporar a Kevin-Prince Boateng y a Jeison Murillo para reforzar su ataque y su defensa pero lo cierto es que ninguno de los dos está contando para Ernesto Valverde. Ya en enero me chocó que el conjunto catalán firmase a estos futbolistas a modo de cesión ya que ni Boateng iba a tener sitio en la delantera ni el colombiano en la defensa.
Boateng llegó para dar algo de descanso a Luis Suárz pero lo cierto es que en los dos meses que lleva en el equipo tan sólo ha jugado 123 minutos, y repartidos en dos encuentros, uno de Copa y uno de Liga. Cuando ha saltado al terreno de juego no ha demostrado mucho y parece que no termina de convencer a Valverde. Por otra parte, la situación de Murillo es si cabe más penosa, puesto que no ha "debutado" en Liga con el Barça y sólo ha jugado los dos encuentros de octavos de copa del Rey ante el levante, 180 minutos y con Umtiti recuperado, su futuro en el Camp Nou parece muy poco esperanzador.
Viendo los números de estos jugadores, se entiene más bien poco la apuesta de la dirección deportiva catalana en ellos durante el pasado mercado de enero.