La Liga
Las primeras semanas de la temporada reflejan una contradicción interna en el FC Barcelona. La secretaría técnica del club siguió un criterio para fichar en el pasado mercado de verano, pero Ernesto Valverde, el hombre que decide las alineaciones y convocatorias, tiene otro.
Esta discrepancia no es exclusiva del Barça, ya que otros grandes clubes han caído en la misma contradicción, pero resulta perjudicial para el equipo azulgrana. El club realizó una inversión importante para fichar a algunos futbolistas que Valverde no pidió, y esto se refleja en las decisiones del entrenador.
El Barça adquirió una opción de compra sobre Arthur cuando Robert Fernández era el secretario técnico. Tras la incorporación de Eric Abidal, el club ejerció dicha opción con un coste de entre 31 y 40 millones en función de variables. Pese a la irregular trayectoria del Barça, el mediocentro brasileño sólo ha sido titular en dos de los nueve partidos del equipo.
El caso de Malcom resulta especialmente llamativo. El FC Barcelona pagó entre 41 y 42 millones por el extremo, que sólo ha jugado 25 minutos y no ha entrado en las dos últimas convocatorias. En total, el Barça invirtió entre 72 y 82 millones por dos futbolistas que no pidió su entrenador.
