Premier League
Nathan Aké acaba de convertirse en la operación más cara jamás sellada por el ‘modesto’ AFC Bournemouth. Modesto entre comillas, porque dudo que algún club de la Premier League pueda ser considerado como tal. En una nueva demostración de poderío económico, un club destinado a luchar por no bajar ha pagado la friolera de 23 millones de euros por un defensa zurdo.
Tal y como ha hecho oficial la propia entidad de la costa sur de Inglaterra, el futbolista recién llegado del Chelsea FC se ha convertido en el fichaje más costoso de la historia del Bournemouth. Antes de Aké, el bloque de Eddie Howe había cerrado las llegadas de Asmir Begovic por 12 millones y de Jermain Defoe a coste cero.
“Viví una etapa muy feliz la temporada pasada y estoy muy contento de regresar aquí”, ha valorado Aké, celebrando el tiempo que pasó como cedido. “Es un reto muy excitante. En el Chelsea aprendí mucho, pero éste es un nuevo escalón y el sitio perfecto para seguir creciendo”, ha valorado el joven defensa.
