El fichaje que se le escapó al Madrid y que ahora brilla con Francia

Este centrocampista francés, quien está brillando con su selección en el Mundial, pudo fichar por el Real Madrid en 2024

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Los jugadores de Francia celebran un gol de Kylian Mbappé durante el Mundial
Los jugadores de Francia celebran un gol de Kylian Mbappé durante el Mundial

Adrien Rabiot se ha convertido en uno de esos nombres que vuelven para incomodar al Real Madrid. Tal y como ha recordado José Félix Díaz, el centrocampista francés estuvo sin equipo a finales de agosto de 2024, justo después de cerrar su etapa en la Juventus. En aquel momento, Carlo Ancelotti pidió su incorporación al club blanco, convencido de que podía aportar experiencia, físico y equilibrio a una plantilla que necesitaba más alternativas en la medular. La operación, sin embargo, fue descartada en los despachos de Chamartín, tal como indican los rumores sobre fichajes del Madrid.

Poco menos de dos años después, la lectura es muy diferente. Adrien Rabiot es titular con la Francia de Didier Deschamps, está firmando un Mundial de enorme nivel y se ha convertido en una pieza clave para una selección que vuelve a caminar con pinta de campeona. Su rendimiento ha reabierto un debate incómodo en el Real Madrid: quizá aquella oportunidad de mercado era mucho más interesante de lo que se quiso ver en su momento.

El Real Madrid no escuchó a Carlo Ancelotti y perdió el fichaje de Adrien Rabiot, estrella de Francia en el Mundial

El caso de Adrien Rabiot tiene algo que siempre pesa en los grandes clubes: era una oportunidad sin traspaso. No se trataba de una operación millonaria ni de una apuesta exótica, sino de un futbolista contrastado, internacional con Francia, con recorrido en el PSG, la Juventus y grandes competiciones europeas. Carlo Ancelotti lo conocía bien, valoraba su lectura táctica y entendía que podía ser un jugador útil para completar una zona del campo sometida a una exigencia enorme.

El Real Madrid, sin embargo, decidió no avanzar. En aquel momento, la dirección deportiva consideró que la plantilla tenía suficientes recursos en el centro del campo y que el perfil de Adrien Rabiot no era prioritario. También pesaba la edad, el salario y la sensación de que el francés podía no encajar en una política de mercado centrada en futbolistas más jóvenes y con mayor margen de revalorización. La decisión podía tener lógica entonces, pero el paso del tiempo ha cambiado la fotografía.

Adrien Rabiot durante un partido con la selección de Francia

Ahora, viendo su impacto en el Mundial, cuesta no mirar atrás. Carlo Ancelotti no pedía un capricho, sino un jugador de rendimiento inmediato. Y ese tipo de perfiles, aunque no siempre generan titulares de ilusión, muchas veces terminan siendo decisivos en los partidos grandes. Adrien Rabiot está demostrando precisamente eso con Francia: no necesita el foco principal para ser fundamental.

La Francia de Didier Deschamps ha vuelto a tomar velocidad en el Mundial tras eliminar con autoridad a Suecia en los dieciseisavos de final. El 3-0 confirmó a los galos como una de las grandes favoritas para levantar la copa, pero detrás de los goles y del brillo ofensivo hay un trabajo silencioso que explica buena parte del éxito. Ahí aparece Adrien Rabiot, convertido en uno de los pulmones del equipo.

Su sociedad con Aurélien Tchouaméni está dando equilibrio a una selección cargada de talento arriba. Francia tiene desequilibrio, velocidad y gol, pero necesita futbolistas capaces de sostener al equipo cuando el partido se rompe. Adrien Rabiot cumple ese papel con una naturalidad enorme. Cubre espacios, gana duelos, interpreta cuándo acelerar y cuándo pausar, y ofrece una experiencia competitiva que Deschamps valora muchísimo.

No es casualidad que el seleccionador confíe en él en los momentos importantes. Adrien Rabiot ha madurado como futbolista y ya no es solo aquel centrocampista elegante con condiciones técnicas. Ahora es un jugador mucho más completo, más fiable y más preparado para competir al máximo nivel. Esa evolución es justo lo que el Real Madrid pudo haber aprovechado si hubiese escuchado a Carlo Ancelotti.

En el Real Madrid no suelen mirar demasiado al pasado, pero hay decisiones que dejan cierto ruido. La de Adrien Rabiot empieza a ser una de ellas. El francés no habría llegado para cambiar por completo el proyecto, pero sí para ofrecer una variante muy útil en una plantilla que siempre necesita profundidad, oficio y soluciones en los tramos decisivos de la temporada.

El club blanco ha apostado en los últimos años por una medular joven, poderosa y con enorme recorrido. Esa línea sigue teniendo sentido, pero también es cierto que no todos los partidos se ganan con talento emergente. En noches europeas, en eliminatorias cerradas o en escenarios de máxima presión, un jugador como Adrien Rabiot puede marcar diferencias desde el equilibrio, la pausa y el saber estar.

El francés, además, habría llegado en unas condiciones de mercado muy favorables. No era una operación imposible ni un fichaje fuera de alcance. Era una oportunidad concreta, detectada por Carlo Ancelotti y descartada por el Real Madrid. Hoy, con Adrien Rabiot brillando en el Mundial y siendo importante en una Francia candidata al título, aquella decisión se observa con bastante menos seguridad.

El fútbol tiene estas vueltas. Un jugador que parecía fuera del gran escaparate en agosto de 2024 aparece ahora como titular de una de las selecciones más potentes del mundo. Adrien Rabiot ha recuperado jerarquía, ha reforzado su imagen internacional y está demostrando que todavía tenía mucho fútbol que ofrecer en la élite.

Por eso, en el Real Madrid el recuerdo de aquella petición de Carlo Ancelotti duele un poco más. El técnico italiano vio una oportunidad donde otros solo vieron dudas. Y el Mundial está dejando una conclusión cada vez más clara: Adrien Rabiot era un fichaje mucho más útil de lo que se pensó en Chamartín.