La Liga
El Celta de Vigo afrontó durante el pasado mercado invernal el fichaje del lateral izquierdo uruguayo Lucas Olaza, en una operación con la que el conjunto gallego venía a reforzar una de sus posiciones más débiles de cara al segundo tramo de la presente temporada, en la que el objetivo no es otro que evitar el descenso.
Sin embargo, el jugador todavía no sabe lo que es vestir la camiseta del conjunto gallego en partido oficial, en una situación cuanto menos extraña que tiene como principal responsable a un Miguel Cardoso que no está pasando ni mucho menos desapercibido por el banquillo de Balaídos.
Tal es el ostracismo en el que ha caído Olaza que incluso no ha entrado en ninguna convocatoria, siendo superado por un David Juncá que pese a no ser del agrado de la afición de Balaídos, cuenta con el apoyo incondicional de un Cardoso que no tiene pinta de cambiar de opinión con respecto al rol que tenga el jugador charrúa en las próximas semanas.
