La Liga
Mateo Kovacic sembró dudas sobre su potencial en su primera temporada en el Real Madrid. El centrocampista croata, procedente del Inter de Milán, era un jugador secundario a pesar de los 31 millones de euros pagados por el club blanco.
De hecho, el AC Milan y el propio Inter se plantearon el fichaje de Kovacic el pasado verano ante su escasez de oportunidades en el conjunto de Zidane. Sin embargo, la campaña 2016-17 muestra al verdadero Kovacic, al jugador que llamó la atención del Real Madrid en Italia.
Mateo presentó sus credenciales con una notable actuación en Anoeta en la primera jornada de la Liga. Desde entonces, favorecido indirectamente por las lesiones de otros jugadores como Casemiro y Modric, Kovacic ha ascendido jerárquicamente en la plantilla.
El croata ha sido titular en diez de las trece jornadas de Liga disputadas, y en dos de los cinco encuentros de la Liga de Campeones. Kovacic ha mostrado cualidades que exceden las propias de un mediocentro defensivo. Gracias a la potencia de su carrera, avanza de forma directa y supera habitualmente a los rivales situados en la línea medular. Su largo recorrido le permite conducir el balón hasta las proximidades del área rival. Incluso, su notable habilidad le permite desbordar a adversarios mediante el regate.
Su rendimiento genera un debate en el madridismo ante el regreso de Casemiro. La opción de que ambos convivan en el centro del campo no es descartable, especialmente sin Toni Kroos, de baja por la fractura del quinto metatarsiano de su pie derecho.
Mientras Zidane elige la mejor alternativa táctica para el equipo, Kovacic pisa fuerte en el Bernabéu. Tras un año gris, Mateo se ha convertido en el 'fichaje' inesperado del Real Madrid.
