La Liga
Si existe una enorme diferencia entre el Real Madrid y el FC Barcelona del futuro es el cuidado que está teniendo uno y otro en asegurarse una zaga de confianza. El conjunto azulgrana, por un lado, se lo ha currado para tener en plantilla a centrales jóvenes como Todibo, Umtiti y Lenglet, además de seguir soñando con De Ligt. El cuadro blanco, sin embargo, sólo tiene a Vallejo y a Varane. Y el español a duras penas juega.
Con Sergio Ramos camino de los 33 años y con Nacho Fernández de los 30, -aunque nunca ha sido considerado como un central titular en el Madrid-, el conjunto de Concha Espina tiene un enorme problema por delante: fuera de Varane no tiene a ni un solo zaguero con futuro, pues Vallejo sólo ha jugado 14 partidos desde su llegada al Bernabéu hace casi dos años.
Es por eso que no puede pasar otro verano sin que el Madrid traiga un central de futuro. No sé si la opción es De Ligt, Militao o Hermoso, pero el cuadro blanco debe apañárselas para firmar un zaguero con proyección o tendrá un problema enorme en no muchos años. Porque a día de hoy y a nivel defensivo, la entidad de Chamartín no tiene relevos suficientes.
