La Liga
El FC Barcelona sigue agitando el mercado. Tras asegurar la cesión de Marcus Rashford, un fichaje que ha ilusionado a la afición culé, Hansi Flick ya ha puesto sobre la mesa su próxima petición: un refuerzo de garantías para el lateral derecho. Y el nombre elegido por el técnico alemán no es otro que el del neerlandés Denzel Dumfries, actual jugador del Inter de Milán.
Flick considera que el carril diestro es una de las zonas más vulnerables del equipo, ya que sólo cuenta con Jules Koundé, que no es lateral natural. Según fuentes cercanas al club, el técnico está convencido de que Dumfries aportaría la solidez y profundidad necesarias para elevar el nivel competitivo del Barça en esa zona del campo.
El internacional con Países Bajos lleva varias temporadas rindiendo a gran nivel en la Serie A y en competiciones europeas, consolidándose como uno de los laterales más completos del continente. Su potencia física, recorrido ofensivo y capacidad para cubrir metros lo convierten en una opción ideal para el esquema ofensivo de Flick.
El Inter de Milán no pondrá fácil el adiós de su jugador
No obstante, la operación no será sencilla. El Inter de Milán no tiene intención de desprenderse fácilmente de uno de sus activos más valiosos. De hecho, los italianos ya habrían puesto un precio de salida de al menos 40 millones de euros, una cifra considerable teniendo en cuenta la situación financiera del Barcelona.
En el Camp Nou son conscientes de la dificultad de la operación, pero también de la necesidad de reforzar una posición clave. Todo dependerá ahora de la capacidad del club para generar ingresos o negociar una fórmula creativa que permita acercar a Dumfries al Barça. Flick lo tiene claro: es el refuerzo que falta.
