La Liga
La mejor versión de Ousmane Dembelé en el FC Barcelona se ha reducido a cuatro meses tras casi dos temporadas. Entre lesiones, rotaciones e intermitentes estados de forma, el extremo francés está muy lejos de ser un futbolista fiable a largo plazo. Sin embargo, Philippe Coutinho ha sufrido mayor desgaste social y mediático por su continua presencia en el terreno de juego durante los últimos meses.
El excelente rendimiento de Dembélé entre agosto y diciembre cerró prematuramente el debate sobre la idoneidad de su fichaje, que puede conllevar un gasto de hasta 145 millones de euros para el Barça en función de variables. El delantero francés ha mostrado que necesita un período de rodaje tras cada lesión, lo que reduce los puntos álgidos de un jugador excesivamente individualista.
El paraguas de Leo Messi protege la intermitencia de Coutinho y Dembélé, dos fichajes multimillonarios con los que el FC Barcelona se sobrepuso a la pérdida de Neymar. Pero el Barça debe ser mucho más exigente con el brasileño, el francés y cualquier jugador fichado para ser una estrella. Porque cuando Messi no esté, el fútbol no tapará la realidad.
