Desde que se ha colado de forma constante entre los mejores equipos de Europa en los últimos años, el Sevilla ha ido adquiriendo un potencial económico que junto al trabajo de Monchi en la dirección deportiva, con un año de Óscar Arias por medio, ha llevado al club hispalense a realizar fichajes cada vez más caros, algo que no siempre ha sido sinónimo de éxito en el conjunto de Nervión.
Si hacemos un repaso a los fichajes más caros de la historia del Sevilla, observamos que futbolistas como Rony Lopes (25 millones), Luis Muriel (24), Quincy Promes (21), Munas Dabbur (17), Ibrahim Amadou (15), Joris Gnagnon (14), Oussama Idrissi (12) o Arouna Koné (12) han pasado sin pena ni gloria por el Ramón Sánchez Pizjuán, saliendo por la puerta de atrás y siendo únicamente recordados por la afición por el desastre que supuso su paso por el equipo hispalense.
Monchi busca cambiar la dinámica
El director deportivo del Sevilla sabe que de su trabajo depende en gran medida el éxito o el fracaso del equipo andaluz temporada tras temporada, de ahí que acertar en cada fichaje que se pueda realizar para reforzar la plantilla sea prácticamente una obligación, teniendo casos como Jules Koundé, Diego Carlos, Suso, En-Nesyri o Lucas Ocampos, con los que el club hispalense ha dado un salto de calidad y de paso olvidado esa sangría económica y deportiva que supuso la llegada de jugadores muy caros con un rendimiento más que pobre.