La Liga
El FC Barcelona ha anunciado esta mañana la ampliación del contrato de Ernesto Valverde hasta el 30 de junio de 2020 con la opción de que las partes extiendan el vínculo hasta el final de la temporada 2020-21. Si bien los resultados condicionan el cumplimiento de cualquier contrato, especialmente en un club de la exigencia del Barça, la renovación de Valverde complica el futuro de Malcom en el equipo azulgrana.
El extremo brasileño, de 21 años, fue fichado por el Barça de forma repentina en el pasado mercado de verano por 41 millones de euros. Tras una prometedora etapa en el Girondins de Burdeos, Malcom suponía entonces una alternativa a Ousmane Dembélé, cuya evolución futbolística y disciplinaria generaba muchas incógnitas en julio del año pasado.
Pero el francés evolucionó positivamente hasta que una reciente lesión en el tobillo le obligó a descansar. Y Malcom, con escaso ritmo de competición, sólo ha ofrecido destellos de lo que puede ser. Lo peor para el brasileño es que ni siquiera se ha asentado como primera alternativa a Dembélé, ya que Valverde ha utilizado frecuentemente a Philippe Coutinho como falso extremo izquierdo.
Además, el Barça planea el fichaje de un delantero centro en el mercado de verano con un perfil diferente al de Kevin-Prince Boateng, que sigue siendo un parche provisional. Malcom posee suficientes cualidades para triunfar en el FC Barcelona, pero sufre las consecuencias de haber sido fichado repentinamente al margen de la voluntad de Valverde y de una feroz competencia interna.
