La Liga
FC Barcelona ha visto cómo el juzgado de Instrucción número 32 de Barcelona ha incorporado en la causa contra su expresidente Josep Maria Bartomeu el traspaso de Antoine Griezmann procedente del Atlético de Madrid.
El club catalán afronta la imputación por presuntos delitos de falsedad y administración desleal, según informa Flashscore.
El juez ha considerado que en el proceso del fichaje del delantero francés al FC Barcelona se produjeron actuaciones irregulares, ya que el jugador tenía contrato vigente con el Atlético de Madrid en el momento de las negociaciones.
FC Barcelona bajo la lupa por el pago de 15 millones
Según el auto, el FC Barcelona abonó 15 millones de euros al Atlético de Madrid con el fin de evitar que aportase pruebas ante la RFEF cuando había declarado que el club azulgrana había negociado directamente con Griezmann. De esa forma, la instrucción judicial ve posibles actos de simulación.
El juez hace hincapié en que el FC Barcelona habría violado la normativa de la FIFA que prohíbe contactar con un futbolista bajo contrato sin autorización de su club. Elías indica que “los clubes no pueden tratar con un deportista con contrato en vigor si antes no han hablado con su equipo”.
Las implicaciones para el fichaje y la gestión deportiva
El FC Barcelona se encuentra en una encrucijada deportiva y reputacional al afectarle este expediente. El proceso del fichaje de Griezmann, lejos de quedar en el pasado, ha entrado en el sumario al considerar el juez que la operación ocultaba un acuerdo de pago simbólico de 15 millones para “normalizar” la situación.
El club ha salido al paso asegurando que el pago correspondía a un derecho de tanteo sobre jóvenes jugadores del Atlético de Madrid. Sin embargo, la instrucción interpreta que ese contrato obedecía solo a cubrir el verdadero objetivo: detener la denuncia del Atlético.
¿Qué consecuencias enfrenta el FC Barcelona?
La inclusión del fichaje de Griezmann en la causa amplía el alcance de la investigación contra Bartomeu y su entorno. El club ahora asume que podría enfrentarse a sanciones deportivas, multas o incluso pérdida de autorización para nuevas incorporaciones.
Este nuevo frente judicial se une a otros expedientes que afectan al FC Barcelona y comprometen su imagen de integridad deportiva. Más allá del posible castigo mediático, el impacto podría materializarse también en las negociaciones de otros jugadores y patrocinadores.
El fichaje de Antoine Griezmann se convierte, por tanto, no solo en un asunto futbolístico sino en un símbolo de aquella época de la directiva de Bartomeu que ahora se revisa con lupa. El FC Barcelona deberá responder ante el tribunal y ante sus socios.
La resolución de la causa determinará si esta operación de 2019 representa un simple error de gestión o una conducta deliberada. En este escenario, el FC Barcelona afronta una cita clave con la justicia deportiva y su futuro institucional.
