La Liga
El mundo del fútbol no tiene memoria, y tan pronto se olvida de los éxitos cosechados como de quienes formaron parte de ellos. Algo así sucedió hace pocos días en el CA Osasuna, cuando se decidió destituir a un Enrique Martín que la temporada pasada salvó, con su histórico ascenso, a la entidad rojilla de una casi segura desaparición. Hoy el técnico ha lamentado las formas en que se le comunicó el despido.
“No soy quien para juzgar la decisión de la junta. No vengo de los infantiles. Estoy en el mundo profesional y dependemos de los resultados, con naturalidad. Los resultados mandan, pero hombre… uno no tiene el corazón de papel, de madera. Lo tiene así de grande, de rojo hasta la saciedad”, ha explicado hoy Martín, de quien ha trascendido que fue destituido vía telefónica por Petar Vasiljevic, director deportivo del conjunto navarro.
El ya extécnico osasunista, que ha comparecido durante una hora en la sala de prensa de El Sadar, ha deseado “toda la suerte del mundo” a su sucesor, Joaquín Caparrós, y ha agradecido a Osasuna la posibilidad de vivir la “brutal experiencia” que ha supuesto estar al frente del club rojillo estos últimos 18 meses.
