La Liga
El Atlético de Madrid se quedó muy cerca de la hazaña después de firmar uno de los mejores segundos tiempos de la temporada ante el Manchester City, que apenas pudo salir de su propio campo en ese periodo. Un plan de Diego Pablo Simeone que salió a la perfección, pero que le faltó eficacia en el último tramo de la cancha. Pese a las diferencias notorias, el equipo compitió bien durante toda la eliminatoria.
La única mancha de la eliminatoria tiene un nombre: Felipe. El brasileño fue de los peores jugadores del Atlético de Madrid en la vuelta. Su expulsión llegó hasta tarde debido a las faltas que cometió en el primer tiempo y, cuando su equipo estaba en su mejor momento, se hizo expulsar con una acción infantil (no la falta, la reacción posterior cuando su equipo necesitaba cabeza fría) y que terminó de condicionar a su equipo. Era el momento, pero su decisión no es de un central de primer nivel mundial y puede ser que lo termine pagando caro. Un cierre ideal para su nefasta temporada.
Pese a la impecable jornada de nombres como Stefan Savic y Reinildo Mandava en defensa, el brasileño demostró que está lejos de ser un central del nivel del Atlético de Madrid. Su salida es inminente y es la mejor noticia para el equipo en el corto plazo. Necesitan un central superior y capaz de tomar las decisiones correctas en los momentos importantes.
