La Liga
Gareth Bale tiene hasta el último partido de la presente temporada para convencer al Real Madrid de que vale la pena tener a un jugador que no sólo costó 105 millones, sino que además tiene una ficha altísima y se lesiona cada dos por tres. Más cerca del abismo que de quedarse en tierra, el astro galés tiene los meses contados en Chamartín. Si no ocurre un milagro, claro está.
Desde su llegada al Santiago Bernabéu en 2013, Bale va camino de tener su quinto entrenador en el Madrid, -Ancelotti, Benítez, Zidane, Lopetegui y Solari-, y la triste realidad es que con ninguno ha llegado a ser el futbolista que creyó haber fichado el madridismo. Empezó bien con el italiano, pero todo fue un espejismo, pues con el tiempo se ha ido diluyendo y apagando. Una pena, la verdad.
Dicho esto, creo que Bale está sentenciado en el Madrid, pero tiene contrato hasta junio de 2022 y no tengo ninguna duda de que terminará la presente temporada. Si no muta de una forma espectacular de la mano de Solari, creo que los tiempos de ‘gloria’ del galés en Chamartín están cerca de ver su fin… y que se irá en verano.
