UEFA Champions League
El mercado de fichajes del FC Barcelona puede mirar ahora a Julián Álvarez, delantero de 26 años del Atlético de Madrid, con mucha menos urgencia. El equipo de Hansi Flick llega al parón con siete victorias en siete jornadas de LaLiga, 31 goles marcados y un ataque que está resolviendo los partidos sin necesitar una nueva referencia.
La tendencia también se mantiene en Europa. El Barça abrió la Champions con un 5-1 ante el Feyenoord, elevando su producción a 36 goles en ocho partidos oficiales entre ambas competiciones. Son datos que rebajan la necesidad deportiva de realizar una inversión de gran tamaño por otro delantero.
El FC Barcelona encuentra los goles dentro de su plantilla
La principal explicación está en Raphinha y Lamine Yamal. El brasileño acumula 12 goles y tres asistencias en siete partidos de LaLiga, después de marcar un triplete en el 1-3 ante el Sevilla. Lamine suma siete tantos y dos asistencias en el campeonato. Entre ambos alcanzan 19 de los 31 goles ligueros del equipo.
A ellos se añaden las alternativas incorporadas durante el verano. Gabriel Jesus ya ha marcado tanto en LaLiga como en Champions, mientras que jugadores como Karim Adeyemi también han aportado goles y asistencias desde distintas posiciones del frente ofensivo. Ante el Racing, por ejemplo, el Barça ganó 7-2 con tantos repartidos entre Cancelo, Raphinha, Gabriel Jesus y Lamine.
Esa distribución reduce una de las razones que podían justificar una operación por Julián Álvarez: incorporar más gol. El conjunto azulgrana está promediando más de cuatro tantos por encuentro entre Liga y Champions en este inicio de temporada.

Julián Álvarez deja de ser una urgencia para el Barça
El nombre del argentino estuvo relacionado con el FC Barcelona durante el mercado, pero la operación nunca fue sencilla por la posición del Atlético de Madrid. El propio Joan Laporta explicó recientemente que el club rojiblanco terminó descartando una venta al Barça, pese a que anteriormente se había explorado la posibilidad de llegar a un acuerdo.
El escenario deportivo ha cambiado desde entonces. Mientras el Atlético mantiene a Álvarez en su plantilla, el Barça ha encontrado soluciones suficientes para su ataque sin completar aquella operación. El argentino, además, ha tenido un inicio condicionado físicamente y registra 55 minutos en dos partidos de LaLiga esta temporada.
Eso no convierte al jugador en una opción sin interés para el futuro. Álvarez puede actuar como delantero y en posiciones más retrasadas, pero las cifras actuales hacen difícil presentar su incorporación como una necesidad inmediata.
El FC Barcelona puede priorizar otras operaciones
El inicio de curso permite modificar el orden de prioridades. Con 31 goles en siete jornadas, un pleno de victorias en Liga y una plantilla que ha repartido la producción ofensiva entre varios futbolistas, invertir una cantidad elevada en otro atacante deja de ser una obligación deportiva.
El próximo mercado marcará si el interés por Julián Álvarez vuelve a activarse, pero el escenario actual juega a favor del Barça. Si Raphinha, Lamine, Gabriel Jesus y el resto del ataque mantienen este ritmo, el FC Barcelona podrá destinar sus próximos movimientos a posiciones donde exista una necesidad más concreta en lugar de reabrir inmediatamente una operación con el Atlético de Madrid.
