La Liga
El FC Barcelona no levanta cabeza. La sensación es que el equipo está decaído y no hay manera de levantarlo sin cambios radicales en los próximos días (ventas e incorporaciones en el mercado de fichajes invernal). El efecto Xavi Hernández no es suficiente para poder competir al nivel que todos esperan, lo que es peligroso de cara a clasificar a la próxima edición de la UEFA Champions League.
Pero, dentro de tanta oscuridad, ha vuelto a aparecer una luz al final del túnel en forma de un extremo joven y desequilibrante con la marca de La Masía en la espalda. Estamos hablando de Abde.
La estrella de la noche
El joven marroquí fue la estrella del equipo en el empate a dos goles ante Osasuna en Pamplona. Su actuación, más allá del gol, fue sensacional debido a que mostró un rasgo que muchos jugadores de la plantilla ha mostrado en estos días: sangre y amor y propio. Su partido fue sensacional en todos los aspectos, recibiendo abierto en banda izquierda, fue el arma principal para romper con el bloque defensivo confeccionado por Jagoba Arrasate.
Abde fue el más atrevido de todo el equipo. Su desequilibrio individual a partir de su velocidad y regate fueron fundamentales para que el Barcelona lograra llevar peligro al área rival ante la ausencia de los delanteros principales del equipo: Memphis Depay Ansu Fati. Sus números son solo una muestra de todo lo que hizo durante 92 minutos:
-1 gol
-1 tiro a puerta
-5 de 9 regates completos
-10 de 18 duelos individuales ganados
-Recibió 4 faltas
-55 toques de pelota
-12 de 18 pases precisos
Pese a que el Barcelona sigue sin tener un rumbo claro, la presencia de Abde puede ser una luz al final de un túnel largo y oscuro, al igual que nombres como Nico González y Gavi quienes están sosteniendo a un equipo que todavía no se adapta a la idea de Xavi y que tiene muy poco amor propio.
