La Liga
Mientras Álvaro Morata compite en la Eurocopa con la selección española, sus representantes trabajan dentro de un complejo laberinto en el que no se adivina una salida sencilla.
El Real Madrid tiene previsto pagar los 30 millones recogidos en la cláusula de recompra de su contrato con la Juventus. Sólo el transcurso de la ‘operación Pogba’ puede impedir que el club blanco renuncie a la recompra del delantero.
A su vez, el Madrid contempla dos opciones: mantener al jugador en la plantilla, algo especialmente necesario si Jesé Rodríguez y Borja Mayoral salen del club, o traspasarlo a otro equipo por una cantidad cercana a los 60 millones de euros.
La voluntad de Morata será otro factor determinante. Ante todo, el delantero español quiere tener un rol importante en su equipo de la próxima temporada. En el Real Madrid, con Cristiano Ronaldo, Karim Benzema y Gareth Bale en las posiciones de ataque, sus opciones serían escasas. En la Juventus, donde seguirá Massimiliano Allegri, ha perdido protagonismo esta temporada y nada invita a pensar que su situación pueda cambiar con el técnico italiano.
Por otra parte, Manchester United, Chelsea y Arsenal han mostrado interés por el fichaje de Morata. En principio, las ofertas económicas de cualquiera de estos tres clubes serían interesantes tanto para el Real Madrid como para el jugador. Además, Morata tendría más oportunidades de progresar a nivel individual.
Según publica hoy La Gazzetta dello Sport, los representantes de Morata piden a los clubes ingleses un salario anual de 7.5 millones de euros netos, es decir, más del doble de lo que cobra actualmente en la Juventus.
Todos estos factores complican la continuidad de Morata en Turín, aunque la confluencia de múltiples intereses económicos y deportivos auguran una compleja solución tanto para el jugador como para el Real Madrid.
