El Liverpool afrontó el pasado verano el fichaje del centrocampista inglés Alex Oxlade-Chamberlain, que llegó procedente del Arsenal a cambio de 38 millones, en un traspaso que sin duda sorprendió en el fútbol inglés, ya que el jugador parecía que finalmente acabaría jugando en el Chelsea.
Chamberlain sin embargo optó por jugar a las órdenes de Jurgen Klopp, pero hasta la fecha su rol en el equipo es bastante extraño. El que fue considerado el jugador inglés con más proyección en su momento, enlaza partidos en los que disputa los 90 minutos con otros en los que ni siquiera salta al terreno de juego.
A diferencia de otros jugadores como Emre Can, Salah, Firmino o Mané, Oxlade-Chamberlain no logra hacerse con ese puesto de titular que a priori deberá ser suyo a partir de la próxima temporada, siempre y cuando Emre Can decida no renovar y poner punto y final a su etapa en Anfield.