Premier League
Mohamed Salah ha complicado su estancia en Liverpool de forma drástica. El jugador egipcio estaba muy contento en la ciudad inglesa hasta hace bien poco y los aficionados reds lo tenían como su jugador estrella por delante de Mané y Firmino, algo que ha cambiado en los últimos meses.
La razón es sencilla, su cambio de actitud. Desde la consecución de la Premier League la temporada pasada Salah se ha convertido en un futbolista prepotente y agocéntrico que busca que todos los focos apunten a él. Su calidad es indiscutible pero ha hecho que el mal estado de forma del Liverpool se acentúen malos rollos en el vesturario por cosas actitudes como estas.
Una postura que ya le llevó a Klopp ha enfrentarse con el jugador y que hizo que el propio Liverpool lo pusiera en venta si llegase una buena oferta. Pues bien, esa oferta parece haber llegado a Anfield, donde el Paris Saint-Germain lo considera como prioritario para sustituir a Mbappé y esto ha hecho que en los despachos reds cambien de idea.
Cambio de ideas
Ahora el Liverpool quiere intentar convencerle para que siga vistiendo la camiseta red, algo que Salah ha aprovechado para comunicar las exigencias necesarias para que su estancia continúe. Las cuales van entorno a su salario principalmente, que quiere que aumente en un 20%.
La segunda y última, que su nuevo contrato se firme hasta 2025 pero que en dicho acuerdo refleje que pueda salir del club siempre y cuando llegue una oferta superior a los 100 millones de euros. Estas exigencias serán estudiadas en las próximas semanas por los máximos dirigentes que decidirán si el futuro de Salah en Liverpool es viable.
