La Liga
Albert Soler y Robert Fernández atendieron este sábado a los medios de comunicación y explicaron todo lo ocurrido en el mercado de fichajes del FC Barcelona, en este caso, en el fichaje frustrado de Philippe Coutinho, un jugador que afirmaban a principio de mercado era una de las prioridades del club. El futbolista brasileño era el elegido del conjunto azulgrana para sustituir a Neymar pero las pretensiones económicas del Liverpool eran demasiado altas para ellos.
"Se ha llegado a pagar 50 millones por un portero. Celebramos que la UEFA haya entrado en una investigación. No vamos a entrar en el juego de un mercado que ha cambiado el norte. El Liverpool pidió 200 millones de euros por Coutinho, una barbaridad", admitió Albert Soler. "Si no pagamos 200 millones por un jugador es porque consideramos que la inversión no es equilibrante con la situación patrimonial. Por esa razón tomamos este tipo de decisiones". Parece que no pensaban lo mismo cuando pagaron la semana pasada 150 millones de euros por Ousmane Dembélé al Borussia Dortmund.
