La Liga
Azzedine Ounahi se ha convertido en uno de los nombres propios de la temporada. El centrocampista marroquí atraviesa un momento dulce tanto a nivel de clubes como de selección, confirmando una progresión que durante un tiempo parecía haberse detenido.
Su impacto reciente en la Copa África ha terminado de devolverlo al foco mediático. Dos asistencias en tres partidos de la fase de grupos han servido para reforzar la sensación de que Ounahi ha recuperado el nivel que le llevó a deslumbrar al mundo en el Mundial de 2022.
De promesa mundialista a pilar del Girona
El nombre de Ounahi quedó grabado en la memoria colectiva tras la histórica actuación de Marruecos en la Copa del Mundo de Catar. Aquel torneo le situó como uno de los centrocampistas más prometedores del panorama internacional, llegando incluso a recibir elogios públicos de Luis Enrique por su personalidad y calidad con balón. Sin embargo, los años posteriores no estuvieron a la altura de aquellas expectativas.
Tras un periodo irregular, el verano pasado supuso un punto de inflexión. El Girona apostó con decisión por el marroquí, invirtiendo alrededor de seis millones de euros en su fichaje. Desde su llegada a Montilivi, Ounahi ha encontrado un contexto ideal para recuperar confianza, continuidad y protagonismo, convirtiéndose en una pieza clave del centro del campo.
En LaLiga, su rendimiento está siendo uno de los grandes argumentos del curso que está firmando el Girona. Su capacidad para superar líneas, asociarse en corto y aportar creatividad entre líneas ha dado al equipo un salto cualitativo. Ya no se trata solo de destellos puntuales, sino de una regularidad que durante tiempo se le había reclamado.
La Copa África como escaparate definitivo
Si su temporada en el Girona ya estaba siendo positiva, la Copa África ha elevado su cotización. Con Marruecos, Ounahi ha asumido un rol protagonista, demostrando madurez táctica y una lectura del juego que va más allá de la calidad técnica. Las dos asistencias en la fase de grupos reflejan su influencia directa en el juego ofensivo del combinado africano.
Este torneo está sirviendo como un escaparate de primer nivel. Clubes de las principales ligas europeas siguen de cerca sus actuaciones, conscientes de que se trata de un centrocampista completo, con margen de mejora y experiencia internacional pese a sus 25 años. La sensación general es que Ounahi vuelve a ser aquel futbolista diferencial que parecía destinado a dar un salto importante en su carrera.

Desde el entorno del jugador se transmite calma, pero también satisfacción por haber recuperado sensaciones. La continuidad y la confianza han sido claves para explicar este renacer futbolístico que ahora despierta interés más allá de Girona.
El Atlético toma nota y el precio se dispara
Entre los clubes atentos a su evolución aparece con fuerza el Atlético de Madrid. El conjunto rojiblanco lleva tiempo rastreando el mercado en busca de un centrocampista con capacidad para manejar el ritmo del juego, romper líneas y aportar creatividad, un perfil que encaja con el del internacional marroquí.
En el Metropolitano valoran especialmente su polivalencia y su adaptación a contextos exigentes, algo que ha demostrado tanto en LaLiga como con su selección. Sin embargo, el creciente interés y su excelente rendimiento han provocado un aumento notable de su valor de mercado. Lo que hace meses parecía una operación asumible se ha encarecido de forma significativa.
Según se desliza desde el entorno del mercado, el traspaso podría superar los 20 millones de euros, una cifra considerable para un jugador que el Girona incorporó recientemente. El club catalán es consciente de que tiene un activo muy cotizado y no tiene prisa por vender, especialmente si Ounahi mantiene este nivel.
El marroquí ha vuelto a la luz con actuaciones que respaldan su talento. Ahora, el siguiente paso dependerá de si alguno de los grandes decide apostar fuerte por un futbolista que, por fin, vuelve a parecer aquel centrocampista que maravilló al mundo.
