La Liga
Óscar Melendo desató la ilusión del los aficionados del Espanyol. Todo empezó con ese gol al Barça en copa del rey que le convirtió en ídolo sin casi debutar. Parecía un guión perfecto que prosiguió de forma natural con el jugador consolidándose en el primer equipo y siendo importante en la consecución de la clasificación europea.
Con Rubi se ganó el estatus de titular, siendo el eje creativo del centro del campo y aportando mucha imaginación en los últimos metros. Sin embargo, esas cualidades se han diluído de un plumazo, cayendo en una irregularidad constante, agravada con alguna lesión, que le han hecho desaparecer de las alineaciones.
Su bajo rendimiento es especialmente grave en un Espanyol que le necesita. El club perico se ahoga en el pozo de la tabla, adoleciendo de pegada y jugadores capaces de tomar buenas decisiones en los últimos metros, precisamente donde Melendo destacaba por su osadía y capacidad diferencial.
El canterano no ha mostrado su mejor tono físico, lo que ha sido clave en la poca participación hasta ahora. Tendrá que ganarse el sitio en los partidos de Europa League, donde tampoco ha brillado demasiado hasta la goleada ante el Ludogorets. La salvación del Espanyol pasa por recuperar las mejores versiones de jugadores como Marc Roca, Darder o Melendo
