La Liga
Antoine Griezmann tuvo en vilo a Atlético de Madrid y FC Barcelona antes de anunciar la decisión de renovar su contrato con el club rojiblanco. El anterior vínculo contractual del delantero francés recogía una cláusula de rescisión de 100 millones que debía entrar en vigor a partir del 1 de julio.
El Real Madrid no entró en la puja por Griezmann. El club y Zinedine Zidane consideraron que el ‘7’ del Atlético no mejoraba la delantera del equipo blanco. Además, la operación hubiera creado un gran desgaste en la relación institucional entre los dos clubes más importantes de Madrid.
La actual situación del equipo blanco es diferente. Ya no están Zidane ni Cristiano Ronaldo, y el Real Madrid no vislumbra operaciones económica y deportivamente factibles que le permitan reforzar su delantera con un jugador de primer nivel. Griezmann fue una oportunidad de mercado que el Madrid rehuyó.
Obviamente, la voluntad del jugador francés hubiera sido determinante, pero el club blanco ni siquiera se postuló como una alternativa que hiciera dudar a Griezmann cuando éste meditaba sobre su futuro.
