La Liga
Riqui Puig es un futbolista diferente. No digo ni que esté preparado para jugar en el primer equipo del FC Barcelona ni que el año que viene tenga que tener una taquilla en el Camp Nou, sino que decir que es ‘un jugador más’ es absurdo y, hasta cierto punto, inadmisible. Tiene duende y atesora ese ‘algo’ que se necesita para jugar en la máxima categoría del fútbol profesional. No sé si la temporada que viene o la siguiente, pero está para competir en la élite.
Al margen de su buena temporada con el filial azulgrana, Riqui ha demostrado cada vez que se ha rodeado de jugadores ‘de Primera’ que está sobradamente capacitado no sólo para ponerse a la misma altura, sino incluso para sobresalir y destacar. Lo hizo en Copa del Rey frente a la Cultural y repitió ayer con Catalunya ante Venezuela. Sí, no serían los mejores partidos de la historia, pero dejaron muy clara una cosa: cuantos mejores jugadores tiene al lado, mejor juega el canterano culé.
Sin embargo, está claro que Puig no tendrá el curso que viene los minutos que necesita en el Barça. Si nada cambia y, en caso de ascender al primer equipo, el joven jugador culé tendría que competir con Busquets, Rakitic, Arthur, Vidal, De Jong, Aleñá… y Valverde, por lo que está claro que no jugaría. ¿Es lo que necesita el bueno de Riqui? No, más bien lo contrario. Así pues, si el club quiere darle ese plus competitivo, debería cederle a un equipo de Primera o de Segunda que comparta casi al 100% la filosofía culé. Si no, mejor que se quede y entrene con los Messi, Piqué y compañía.
