Durante la primera temporada de Lucas Ocampos con el Sevilla Fútbol Club y en las posteriores ventanas de traspasos, por los aledaños del Ramón Sánchez-Pizjuán sólo se escuchaba una cosa: que no se vaya, por favor. Y no era para menos, pues hablábamos de un delantero que había conseguido irse más allá de los 10 goles y otras tantas asistencias en su primera temporada en LaLiga Santander.
De hecho, muchos grandes equipos del viejo continente como el Manchester United o el Liverpool comenzaron a seguir sus pasos y se empezaba a hablar de cuantías económicas que superasen los 30 millones de euros.
Nada más lejos de la realidad, pues el rendimiento de Lucas Ocampos volvió a ser el de su última temporada en el Olympique de Marsella: apagado, sin influencia en el juego, desacertado de cara a puerta y con algunos problemas físicos.
Ya no interesa a nadie
En estos momentos, ningún equipo de serias aspiraciones en el continente europeo quiere firmar a Lucas Ocampos. Su presencia en la Premier League ya es historia, su importancia en el Sevilla de Lopetegui ha decaído, y la preocupación de la dirección deportiva que comanda Monchi es amplia.
La temporada pasada, Lucas Ocampos sumó varios tantos, pero ninguno de jugada, todos desde el punto de penalti. Y la sequía parece prolongarse de cara a este curso. Jugadores como Erick Lamela o el Papu Gómez ya le han adelantado en la rotación. ¿Conseguirá revertir la situación el argentino durante este importante curso para los nervionenses?