Premier League
La eliminación del París Saint-Germain en los octavos de final de la Champions League a manos del Real Madrid tras una noche histórica vivida en el Santiago Bernabéu ha dejado señalados a varios futbolistas de la plantilla del conjunto francés, entre ellos un Leo Messi que llegó el pasado verano como la gran estrella del equipo, y que sin embargo volvió a pasar sin pena ni gloria por el terreno de juego, en una situación que se ha convertido en habitual a lo largo de este curso y que no hace otra cosa más que confirmar la decadencia del atacante argentino.
Messi ya no es el futbolista diferencial que acostumbra vamos a ver en sus mejores años en el Barcelona retrasan el cada vez más su posición y teniendo menos influencia en el juego, algo que ya se venía viendo en el Barcelona y que ha terminado por acentuarse con su llegada al Parque de los Príncipes, donde su rendimiento está dejando mucho que desear, hasta el punto de empezar a que se espere rumores acerca de una posible salida del club parisino a final de temporada existiendo la posibilidad de regresar al Camp Nou para volver a vestir la camiseta del Barcelona.
Adiós a una carrera histórica
Sin embargo, a sus 35 años, y viendo el nivel ofrecido esta temporada, Leo Messi confirma que ya no está para ser un líder en un grande del fútbol europeo, teniendo que aceptar que sus mejores años pasaron hace mucho y que atraviesa la recta final de una carrera deportiva que le ha colocado entre los mejores de la historia del fútbol mundial, pero que al igual que la del resto de acompañantes en ese Olimpo futbolístico, en algún momento tendrá que finalizar, pudiendo ser precisamente el Real Madrid al que tantas veces castigó con la camiseta del Barcelona el que haya dictado sentencia final.
