La Liga
La era post-Rubi ya ha comenzado en el Real Betis Balompié. La merecida destitución del técnico catalán este pasado fin de semana ha abierto de manera unívoca una nueva etapa en el cuadro de las Trece Barras que ahora mismo presenta más interrogantes que certezas. Una vez conocido el nuevo cuerpo técnico, le pasamos nuestra particular lupa en las próximas líneas:
- Alexis Trujillo: inmerso durante toda la temporada en la secretaría técnica del Real Betis Balompié, la leyenda del beticismo que defendiera los colores verdiblancos entre 1993 y el año 2000 ya se hizo cargo del equipo como primer entrenador en las dos últimas jornadas de la temporada 2016/17 cuando se prescindió de los servicios de Víctor Sánchez del Amo, movimiento previo a la llegada de Quique Setién.
- Juan Merino: el segundo entrenador durante estas últimas 8 jornadas del Real Betis también es un habitual del banquillo verdiblanco cuando las cosas no salen bien. 26 partidos entre Primera y Segura División acumula el ex jugador bético como primer entrenador del equipo, sumando más victorias que empates y derrotas (11-7-9). Carácter, garra, intensidad, compromiso defensivo y mucho beticismo son los principales caracteres del que ahora acompañará a Alexis en el banquillo de Heliópolis.
- Marcos Álvarez: relegado a un segundo plano con la llegada del cuerpo técnico de Rubi, Marcos vuelve a ser el preparador físico del equipo. Uno de los mejores en su puesto de toda LaLiga, uno de los grandes artífices del Betis 2017-18 y un hombre más que necesario en su función de poner a tono una plantilla peligrosamente acomodada y falta de ritmo tras el parón de la competición
- Toni Doblas: el mítico ex guardameta del Real Betis, campeón de la Copa del Rey de 2005, será el entrenador de porteros ante un Joel Robles que sigue generando dudas y un Dani Martín que afronta sus últimas semanas como portero verdiblanco.
No debemos olvidar que este cuerpo técnico tiene delante de sí una tarea muy importante: eludir el descenso a LaLiga Smart Bank una vez perdidas todas las posibilidades de entrar en Europa. Ahí es nada, porque con 34 puntos, la permanencia está cerca pero no conseguida y para evitar sustos hay que ganar pronto. El año que viene ya será otra temporada para pelear por objetivos menos tristes en un club de la entidad y el poderío del Real Betis Balompié.
