La Liga
Javier Mascherano se ha despedido esta noche del FC Barcelona. Tras anunciarse hace pocos días su marcha y celebrarse un acto homenaje, hoy el ‘Jefecito’ ha dicho adiós a todo el Camp Nou y a toda la afición azulgrana, pocos minutos antes del encuentro de Copa ante el RCD Espanyol.
El central argentino, que llegó en 2010 a la Ciudad Condal procedente del Liverpool, aterrizó en Barcelona atacado por varios críticos que aseguraban no entender su fichaje. Al fin y al cabo, aquel Mascherano llegaba con la etiqueta de ser un mediocentro muy duro, solidario, defensivo y de discutible calidad con balón. Pero Guardiola le cambió.
Atento a sus virtudes y a sus debilidades, el entonces técnico culé comenzó a ubicarle en el eje de la defensa y le convirtió en uno de los nombres propios de una de las etapas más gloriosas del Barça. Rápido al corte, atento a las ayudas, contundente en las disputas y sin aparentes carencias en salida, Masche se disfrazó de zaguero titular de uno de los clubes más exigentes del mundo.
Sin embargo, los años pasan, y para el ‘Jefecito’ la cosa no ocurre diferente. Camino de los 34 y con un Mundial a la vuelta de la esquina, Mascherano ha visto cómo el club rejuvenecía la plantilla y le relegaba a un segundo plano, por lo que ha decidido hacer las maletas y marcharse. Y por todo ello y mucho más, hoy el Camp Nou le ha despedido como se merecía.
