La Liga
Pese a que todavía no es oficial, todo el mundo da por hecho que Sergio García volverá a ser futbolista del RCD Espanyol en los próximos días. Ayer lo publicamos y hoy mismo dicen haberle visto en Cornellà-El Prat disfrutando de la victoria ante el Sevilla FC, vistiendo una chaqueta del club. Y sinceramente, creo que el ariete catalán es exactamente lo que necesita el proyecto de Quique Sánchez Flores.
¿Por qué? Porque el todavía jugador del Al-Rayyan SC atesora precisamente aquello que le falta al bloque espanyolista en fase ofensiva, y que le sobra en la retaguardia: orgullo, pasión, capacidad para generar ventajas en solitario, para ganar partidos… En fin, lo que vendría siendo un líder. Lo que sí tienen hombres como Víctor Sánchez o David López atrás pero que se echa algo en falta delante.
Sergio García llegaría para ser algo parecido a lo que era hace unos años, -lo que sigue siendo Rubén Castro en el Betis-, pero con el añadido de tener una estructura mucho más sólida tras de sí. El goleador del Bon Pastor ficharía para, desde el anarquismo y la raza, ganar partidos. Algo que, por cierto, se le sigue echando de menos al Espanyol de Quique.
