Pau López tiene cada vez más complicado seguir en el RCD Espanyol la próxima temporada. Con contrato hasta el 30 de junio, el joven portero catalán sigue sin aceptar ninguna de las renovaciones del conjunto blanquiazul. Ante tal escenario, no son pocos los equipos que se han interesado por sus servicios.
“El tema de Pau está en saber primero si renueva o no con el Espanyol, pues quedamos en tener una última reunión tras las fiestas. Si no, pues comenzaremos a escuchar a los clubes y avanzar más cosas con los que nos interese. De España me han llamado siete u ocho, entre ellos el Betis y el Sevilla. Pero también del extranjero: Italia, Premier... Hay cosas muy interesantes, la verdad”, desveló ayer su representante, Albert Botines.
Un desenlace que no sólo sería fatal para el Espanyol, sino que evidenciaría un error muy grave de planificación. Siendo como es uno de los porteros con más futuro de la Liga y siendo el cuadro perico un conjunto experto en la gestión de la cantera, resulta difícilmente defendible que esté a pocos días de perder a uno de sus activos más valiosos.
Así pues, el conjunto perico debería hacer lo imposible por retener a su joven arquero. Lo que sea. No sólo porque si el Espanyol quiere crecer debe tener a los mejores, sino porque, de venderle, lo haría por un precio mucho más elevado que si permite que salga gratis en junio.