La Liga
La destitución de Pako Ayestarán, necesaria por la delicada situación deportiva del Valencia CF, supone al mismo tiempo el reconocimiento de un grave error de Jesús García Pitarch, director deportivo del club.
García Pitarch llegó al Valencia en enero para fortalecer la estructura del club y dotar de mayor criterio a las decisiones deportivas. Sin embargo, su llegada no ha tenido consecuencias positivas en el primer equipo.
El director deportivo decidió que Ayestarán no debía ser un entrenador interino, sino el hombre que guiara a la plantilla durante las dos próximas temporadas. El bagaje de Ayestarán como primer entrenador se limitaba a México e Israel, pero García Pitarch apostó por el técnico vasco y le ofreció un contrato de dos temporadas. El proyecto sólo ha tenido un mes de vida y el Valencia vuelve a improvisar un proyecto en una delicada situación.
Además, algunas comparecencias de García Pitarch ante los medios de comunicación han sido desafortunadas. "Paco Alcácer no está en venta", declaró poco antes del traspaso del delantero al FC Barcelona. En el caso de Diego Alves, el director deportivo reveló las exigencias económicas del portero y la intención del club de buscarle una salida. Sin embargo, Alves se convirtió en titular con Ayestarán.
La necesidad del Valencia de reforzar su defensa era evidente, incluso antes de la venta de Shkodran Mustafi al Arsenal. García Pitarch sólo reaccionó tras la derrota del equipo en Mestalla ante la UD Las Palmas, recurriendo a Jorge Mendes para lograr a última hora las incorporaciones de Eliaquim Mangala y Ezequiel Garay. La llegada del central argentino se materializó unos minutos antes del cierre del mercado de fichajes, otra muestra de la improvisación del Valencia en el ámbito deportivo.
