Premier League
El Tottenham anunció ayer el despido de Mauricio Pochettino como técnico de la primera plantilla, y, si bien esta decisión, a más de uno le parece errónea por los logros del argentino al frente del club londinense, dentro de la decisión, para mí el error está en los tiempos de esta.
Puestos a prescindir de un técnico en un parón por selecciones, valía la pena haberlo destituido justo al empezar el parón, para que, de este modo, su sustituto tuviera dos semanas para comenzar a planificar sus ideas al frente del grupo, aunque muchos de los jugadores estén con sus selecciones.
No obstante, la decisión del Tottenham de despedir a Pochettino el martes y anunciar la contratación de José Mourinho el miércoles implica que no ha sido algo hecho a corre prisas, sino que ha sido algo meditado con calma. Es decir, se podía haber decidido unos días antes y así el portugués podría haber preparado el partido del sábado frente al West Ham United en el London Stadium.
A menudo, cuando la dinámica de un equipo no es buena, se suelen tomar los parones de selecciones como una especie de pretemporada puesto que es un periodo de dos semanas sin interrupciones, algo que, sobretodo, aprovechan los equipos con competición europea para asimilar bien los conceptos tácticos.
Así pues, esto no lo podrá hacer el técnico portugués, que tendrá sólo dos días para preparar el derbi londinense del próximo fin de semana ante un rival que también pasa por una gran crisis y cuyo técnico, Manuel Pellegrini, con el que Mourinho no hizo buenas migas al coincidir en LaLiga, también está en la cuerda floja y podría afrontar su último encuentro al frente del West Ham United.
En conclusión, personalmente, considero que el Tottenham cometió un error tanto en la decisión de prescindir de Pochettino como en haberlo hecho tan tarde, sin hablar de que, para mí, el portugués no es la solución para los problemas de los Spurs, aunque de esto sólo el tiempo nos dirá si es así o no.
