La Liga
Vinícius Jr completó antes de ayer su mejor partido como jugador del Real Madrid. No fue nada del otro mundo, pero como prácticamente no había jugado y cuajó quince minutos de calidad, es de justicia decir que tuvo parte de culpa de la agónica victoria blanca. Sin embargo, y pese a que creo que será muy bueno, pienso que no le ayudará nada que se sobredimensione su figura.
El joven delantero brasileño hace cuatro meses que es mayor de edad. Sí, tal cual lo digo: hace dieciséis semanas, Vinícius tenía 17 años. Con ello no quiero decir que no tenga virtudes suficientes para ser un crack en Chamartín, sino simplemente que hay que tener paciencia con él. Es un niño y debe crecer y aprender, así que no creo que sea positivo meterle más presión que la que ya tiene por jugar en el primer equipo blanco.
¿Dónde creo que está el gran problema? En el sentimiento que tiene el madridismo de que le falta un crack, un referente, un astro que le ilusione. Sin Cristiano Ronaldo, -y con gente que debía dar el paso sin terminar de darlo-, la afición del Madrid necesita agarrarse a un clavo ardiendo… y ha encontrado a Vinícius. Pero hay que tener paciencia, sobre todo desde los medios de comunicación.
