La Liga
Riqui Puig está en boca de todos. Tras una pretemporada espectacular, el joven centrocampista culé ha dejado boquiabiertos no sólo a los aficionados culés que no le conocían, sino también a entrenadores y jugadores rivales que le han sufrido estos días en Estados Unidos. Sin embargo, creo que la parroquia azulgrana está queriendo correr antes de gatear. El canterano del FC Barcelona es un futbolista espectacular, pero sólo tiene 18 años.
Hasta el curso pasado en el Juvenil ‘A’, -jugó algún que otro partido con el filial-, Puig es un centrocampista con un talento indiscutible e imposible de poner en duda. Físicamente no impone, hasta el punto de ser aparentemente frágil, pero como al fútbol se juega con los pies, Riqui es un interior con un futuro brutal. Y, sobre todo, en el Barça.
Sin embargo, no creo que sea adecuado correr. Bien es cierto que Xavi, Guardiola, Iniesta y compañía llegaron muy jóvenes al primer equipo, pienso que eran otros tiempos y que ni la situación ni la competencia era la actual. Con Vidal, Rakitic, Busquets, Arthur, Coutinho y compañía en el Camp Nou, a Riqui le conviene más foguearse un par de años más en el filial y subir al Barcelona cuando sea para, -como mínimo-, ser suplente. Y por mucho que nos pese, ahora lo haría para ser reserva semana sí, semana también.
