La Liga
Tras la marcha de Neymar, el FC Barcelona está sumando nombres y más nombres a su agenda de posibles fichajes. Sin embargo, aunque hay algunos que si ilusionan -como es el caso de Coutinho o Mesut Özil-, hay otros que crean serias dudas, y es que el Barcelona está abogando por las dos corrientes, y el riesgo está en las cantidades que se está viendo obligado a pagar, ya que en algunos casos son buenos ejemplos de apostar más por el nivel mediático que por el deportivo.
Los ejemplos más destacados los protagonizan los nombres de Yerry Mina o Arthur. Jugadores buenos y con proyección, pero que despiertan dudas y son el perfil totalmente contrario a ese hombre de garantías. La afición del Barcelona no perdona perder a un Javier Mascherano, Denis Suárez o Deulofeu si los que les van a sustituir son promesas. Más vale lo conocido que lo que dentro de un tiempo puede ser un fiasco.
Muchos dirán que no dejan de ser inversiones, y que es ahí donde está el riesgo, pero es que hablamos de firmar para vender a jugadores que de una forma u otra están contrastados, que dan lo que necesita el club, pero que no alcanzan el nivel mediático necesario en sus países, como si hacen Arthur o Yerry Mina... Un verdadero problema si buscas una continuidad y esencia en tu juego.
