El Atlético de Madrid ha completado esta semana el último fichaje que le restaba para su delantera, el croata Kalinic. Sin embargo, la intención de los dirigentes colchoneros era vender a Kevin Gameiro antes de hacer oficial la llegada del ex jugador del AC Milan.
Lo que no imaginaban es que su órdago final al Valencia CF conllevaría que el club valenciano apostase por Michy Batshuayi, en un claro aviso al equipo que entrena Diego Pablo Simeone. Ahora, el club sigue dispuesto a fichar a Gameiro, siempre y cuando se respeten las condiciones iniciales, y no las que puso el club madrileño a principios de esta semana.
Para el Atlético es una operación en la que no se debe jugar mucho. El Valencia CF es uno de los pocos clubes que realmente está interesado en el jugador, y si no se traspasa, corren el riesgo de que finalmente el jugador se quede en el club y termine devaluándose en exceso.