La Liga
La situación futbolística del FC Barcelona está cada vez peor. El empate sin goles contra el Slavia Praha en el Camp Nou por la Liga de Campeones de Europa, significó un nuevo golpe que podría significar el principio del fin. El partido contra el Celta de Vigo de Óscar García (9 de noviembre a las 21:00 horas) sería clave para el actual cuerpo técnico y su deseo de seguir en el equipo.
Según informa ABC, si Ernesto Valverde no consigue sacar los tres puntos contra un Celta en horas bajas (y que está comenzando nuevamente un proyecto con un entrenador), Josep María Bartomeu, presidente del conjunto blaugrana, no dudaría en prescindir de sus servicios y buscar un nuevo entrenador. Esta decisión suena contradictoria debido a que, en una entrevista para The Associated Press, Bartomeu ratificó al actual entrenador y que su puesto no estaba en peligro pese a que el equipo no entrega sensaciones de evolución en su juego.
Las sensaciones son negativas, pese a que en cuanto a resultados el equipo es de los líderes del campeonato y que está primero de su grupo en la Champions League por sobre el Borussia Dortmund e Inter de Milán, debido a que el ex entrenador del Valencia, Espanyol y Athletic Club de Bilbao no ha conseguido potenciar a sus jugadores, no ha conseguido un rumbo futbolístico y se ha alejado a ese estilo que tanto gusta en el Camp Nou. La identidad futbolística se ha perdido y eso, más las derrotas recientes, están complicando la estancia de Ernesto Valverde en su tercer año, donde él espera ganar la UEFA Champions League pese a lo lejos que se ve de los principales favoritos a ganarla.
El destino de Valverde está en sus manos y en las de sus jugadores. Si no consigue derrotar al Celta de Vigo en casa estaría haciendo sus maletas para abandonar Cataluña.
