La Liga
Football Leaks reveló recientemente que 16 clubes habían alcanzado un acuerdo para celebrar una Superliga europea, en vez de la actual Liga de Campeones, a partir de la temporada 2021-22. Según dicho portal, once clubes tendrían la condición de “fundadores” y otros cinco figurarían como “invitados iniciales”.
En la primera categoría se encuentran Real Madrid, FC Barcelona, Manchester United, Bayern de Múnich, Juventus, Chelsea, Arsenal, PSG, Manchester City, Liverpool y AC Milan. Y en la segunda, Atlético de Madrid, Borussia Dortmund, Olympique de Marsella, Inter de Milán y AS Roma.
La composición de este borrador permite extraer varias conclusiones: la Liga española, con tres equipos, está infrarrepresentada, mientras la Premier League (cinco) y la Serie A (cuatro) están sobrerrepresentadas. Los clubes españoles han dominado las competiciones europeas en las últimas temporadas. Y en particular, la reciente trayectoria internacional del Sevilla FC otorga al club andaluz suficientes méritos para formar parte del proyecto de la Superliga.
Real Madrid y Barça no deben velar exclusivamente por sus intereses, sino reivindicar el peso que los equipos españoles deben tener en la Superliga europea. Además, países como Portugal, Holanda y Turquía merecen estar representados. Por otra parte, clubes de gran trascendencia histórica como AC Milan, Inter, Arsenal y Olympique de Marsella no han contraído méritos suficientes en los últimos años como para adquirir una plaza fija.
El prestigio del proyecto de la Superliga europea pasa por una meritocracia deportiva que prevalezca sobre el marketing, las audiencias televisivas y otros factores económicos. En definitiva, una competición que mantenga la esencia del fútbol.
